Desde la UISJ advirtieron que los sectores textil y metalmecánico son los más golpeados. Apuntan al impacto de las importaciones y a las asimetrías impositivas que restan competitividad a las Pymes locales.
La Unión Industrial de San Juan (UISJ) expresó su profunda preocupación ante el complejo escenario que afronta el entramado productivo tanto a nivel provincial como nacional. De acuerdo con el diagnóstico de la entidad, las empresas locales experimentan una contracción en sus niveles de operaciones, serios obstáculos para preservar las fuentes de trabajo y una creciente desventaja frente al ingreso de bienes del exterior.
El presidente de la institución, Leonardo de la Vega, precisó que los rubros textil, del calzado y metalmecánico lideran los indicadores negativos en la provincia debido a un mercado interno fuertemente deprimido. Según los relevamientos internos de la UISJ, las firmas asociadas ya registran una destrucción de empleo formal de entre el 5% y el 10% promedio, con sectores críticos donde el desplome de la actividad y del personal roza el 40%.
Ante esta coyuntura, el dirigente gremial empresario ponderó el rol de las pequeñas y medianas empresas de la región, destacando la resistencia que oponen para evitar desvinculaciones. De la Vega remarcó el fuerte arraigo y la cercanía de las Pymes con sus planteles de trabajadores, lo que lleva a las administraciones a agotar instancias antes de reducir sus nóminas laborales.
Asimismo, la conducción de la UISJ puso el foco en las condiciones asimétricas de competencia en el mercado. En este sentido, cuestionaron que las mercaderías importadas ingresen al país con facilidades tributarias, mientras que las manufacturas sanjuaninas deben absorber una pesada estructura de costos financieros, logísticos y fiscales que las deja fuera de competencia.
Para revertir la tendencia, desde el sector industrial reclamaron de manera urgente la implementación de políticas públicas orientadas a sostener la competitividad. Entre las prioridades señaladas por la entidad figuran la apertura de líneas de financiamiento productivo, esquemas de alivio fiscal y el desarrollo de obras de infraestructura clave para abaratar los costos de transporte de las fábricas locales.